De dónde nace Activos

En 2012, dos profesionales de la salud —Nicole Baldwin, fonoaudióloga especialista en trastornos del movimiento, enfermedades neurodegenerativas y oncología, y Marcela León, kinesióloga especialista en trastornos del movimiento y enfermedades neurodegenerativas— se hicieron una pregunta simple: ¿por qué el buen cuidado termina en la puerta de la clínica?

Trabajando con familias, veían la misma escena repetirse: personas mayores que volvían a su casa con indicaciones claras, familias amorosas dispuestas a todo… y un vacío enorme entre la atención profesional y la vida cotidiana en el hogar. Activos nació para ser ese puente.

Nuestra primera paciente se llamaba Paz. Su historia —una fractura, una familia agotada y una recuperación que cambió cuando el cuidado dejó de girar en torno al dolor y volvió a girar en torno a la persona— definió lo que somos hasta hoy. Puedes leerla completa en nuestro blog.

Qué nos motiva

Creemos que una persona nunca deja de ser quien es por su situación de salud. Detrás de cada indicación médica hay una historia, una profesión, una canción favorita, un libro pendiente y una forma única de vivir.

Por eso nuestro trabajo nunca comienza con una rutina de cuidados: comienza conociendo a la persona. Cuidar, para nosotros, es ayudar a que la vida siga ocurriendo — proteger la dignidad, mantener la identidad y preservar los vínculos familiares.

Nuestra convicción: el cuidado en domicilio no reemplaza a la familia. Permite que vuelva a ser familia.

Cómo trabajamos

Combinamos cuidadoras capacitadas —seleccionadas con un riguroso proceso— con un equipo de coordinación integrado por profesionales de la salud que supervisa cada plan de cuidado. Atendemos en el sector oriente de Santiago y en Viña del Mar, en turnos de 3 a 24 horas. Más de 200 familias nos han abierto las puertas de su casa desde 2012.